domingo, 9 de noviembre de 2008

4 de noviembre del 2008


Después de tanta prepotencia y egoísmo, de tanto despojo y avaricia, de tantas cruzadas e invasiones.


Después de tanto verlos sucumbir en un tonto frenesí de consumo y opulencia, y asumirlos como un pueblo absurdo que no ve más allá de su nariz.


Después de no esperar nunca algo bueno de ellos y de casi resignarme a aceptar que nada cambiará.


Un hombre negro, hijo de un migrante africano, es electo presidente del país todavía más poderoso (y más dañino) del mundo.


Como un musgo necio, irreverente y desafiante, la esperanza tiene la osadía de aparecer de pronto hasta en las más frías y blancas paredes del mundo.

2 Comments:

At 12:46 p.m., Blogger Francotiradora said...

Yes, we can!!!

 
At 4:05 p.m., Anonymous Julia said...

que bonito que lo has dicho.

 

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