lunes, 9 de agosto de 2010

Que regulen a los brujos


"OIJ pide regular actividad de brujos por estafas cometidas"

Diario La Nación, 8 de agosto de 2010

Asombro, lástima, preocupación, indignación y mucha risa fue lo que me dio cuando leí esta noticia, en la que se informa de las impresionantes estafas que los presuntos brujos hacen a muchos de sus seguidores, que al parecer terminan pagando cifras millonarias por sus servicios, pero que no siempre (o casi nunca) cumplen con el milagro prometido.

Pero más asombro me dio la propuesta de solución a este grave problema: "Regular la actividad de los brujos". Y bueno, se une esta pretensión a otras más viejas como legalizar la marihuana, las drogas, los servicios sexuales, y por qué no, la wachimanería, el malabar esquinero, la escandalosa venta de huevos de los sábados y domingos por las calles del barrio, el "me regala algo" frente a la ventana del auto mientras el semáforo está en rojo y la insoportable pedidera de plata en nombre de dios por tele y por radio.

Pero volvamos a los brujos (y las brujas por supuesto). ¿Qué tal eso de regularlos? Ya ve que está emocionante la idea. Habría que empezar por catalogar sus servicios: Lectura de manos, adivinación del futuro, verificación de infidelidad, amarre, desamarre, amarre con desamarre (este sería un combo), alineamiento astral, lectura de cartas, lectura de bola de cristal, indagación del pasado, conexión con difuntos, limpia de cuerpo, limpia de alma, limpia de casa, quita de sal (mala suerte), echada de sal... en fin, casi infinita la lista de los servicios.

Una vez definidos sus servicios, que se inscriban ante una entidad competente por su puesto, diay no sé, Ministerio de Salud se me ocurre, eso sí, previa creación del Registro Nacional de Brujos y Brujas con sus respectivas plazas en propiedad (la de la dirección, la subdirección, asistentes y personal de ventanillas).

Y para garantizarnos que la actividad brujística nacional sea de calidad y a la altura de nuestros valores patrios (paz, democracia y todo eso), los brujos y las brujas, además de inscribirse, tendrían que acreditarse, previa publicación del decreto ejecutivo que estipule los "parámetros técnicos y mínimos de calidad".

Pero no bastaría con esto, ¿cómo saber si los brujos y brujas cumplen o no? Pues claro, habrá que crear la SUPEB (Superintendencia de Entidades Brujísticas), ente desconcentrado con independencia administrativa y financiera, facultado para supervisar, monitorear, controlar y regular la actividad brujística nacional.

Pero ¿cómo que solo el Estado entra en juego? ¿y la sociedad civil organizada? Pues claro, no podría faltar el Colegio de Profesionales en Brujería, con sus respectivos carnecitos, cuotas mensuales, foros, congresos y actividades festivas y conmemorativas, y bueno, cuando ya esté más solvente, con su centro recreativo (imagino que por allá por Escazú), y su respectiva y honorable Junta Directiva, con Presidencia y todo (ya ve que se me ocurren varios nombres).

Y la Defensoría de los Habitantes?, mirá qué curioso, se me ocurrió el nombre de esta institución precisamente luego de pensar en la Presidencia del Colegio de Profesionales... Pues deberá crear una dirección especial para fiscalizar que las entidades del Estado relacionadas con el control, regulación, promoción y demás de la actividad brujística, cumplan con el papel que les corresponde.

Y la profesionalización de los brujos y brujas? Ah sí cierto!! El INA abrirá la carrera técnica en Brujería Básica, y más adelante las Universidades del Estado abrirán las carreras ya de nivel profesional con sus respectivos énfasis: Brujería Científica (en la UCR), Brujería Holística e Integral (en la UNA), Brujería Técnica (en el TEC) y por supuesto, Brujería Comunitaria (en la UNED), y ni qué decir de todas las U Privadas que incursionarán en el jugoso negocio de dotar de formación profesional a tanto talento nacional en esta rama. Y las maestrías??? y los convenios internacionales con otras universidades???? "Lo mejor de la Universidad Local se une a lo mejor de la Universidad Internacional para crear la Universidad Brujista de Costa Rica"... ya para cuando eso, la cosa será impresionante!!!

En fin, si en 1949 tuvimos la osadía de abolir las armas y por mucho tiempo ser el único país del mundo sin ejército (a mucha honra y orgullo); y si llevamos ya poco más de 60 años de no atrevernos a más osadías, por qué no ser el primer país que regula la actividad brujística???

1 Comments:

At 12:12 p. m., Anonymous Anónimo said...

Ya los veo clasificando a Oikos y a Wem como centros de akelarre para adquirir derechos de regulación!!!

 

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